TARTA DE QUESO MASCARPONE Y LECHE CONDENSADA

¡Feliz cumpleaños a mi Papi 💗!

Hoy celebramos el cumple en familia y aunque esta no va a ser la tarta que toca este año si que fue para otra celebración en honor a él.

Es muy goloso y le encantan las tartas de queso, pues sus deseos son cumplidos.

Esta tarta queda muy cremosa y deliciosa con esa dulzura extra de la leche condensada.

Vamos a celebrar con un buen trozo, a cantar cumpleaños feliz, y desearle todo lo mejor, por muchos años más juntos celebrando! 💙

INGREDIENTES (Para 8-10 personas / Molde de 24 cm):

Base:

  • 150 gr. de galleta tipo Digestive.
  • 80 gr. de mantequilla.

Tarta: 

  • 7 huevos.
  • 500 gr. de queso mascarpone.
  • 390 gr. de leche condensada.
  • 200 ml. de nata.

Cobertura:

  • Mermelada de Higo o la que queráis.

PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo, introducimos un bol con agua dentro.

Base:

Con la ayuda de un robot de cocina tritura las galletas hasta hacerlas "polvo". Añade la mantequilla que habremos previamente derretido y mezclamos todo hasta crear una masa homogénea.

Enmantequillamos o echamos spray para desmoldar en el molde y forramos de papel vegetal.

Vertemos la mezcla de la galleta y la mantequilla en la base y la cubrimos todo de manera uniforme, presionando bien con la ayuda de las manos o una cuchara.

Metemos a la nevera mientras hacemos el relleno de la tarta.

Tarta:

Mezclamos todos los ingredientes y batimos hasta obtener una crema homogénea.

Sacamos el molde de la nevera y vertemos la mezcla de la tarta.

Introducimos la mezcla en el molde y lo llevamos al horno durante aproximadamente 50/60 minutos.

Pinchamos con un objeto punzante y si este sale limpio (un poco menos) está listo.

Apagamos el horno y dejamos 5 minutos más. Pasado el tiempo abrimos la puerta, la dejamos entreabierta y dejamos la tarta dentro unos 10 minutos.

Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre unas rejillas, esperamos unos minutos antes de desmoldar.

Desmoldamos y dejamos que enfríe del todo sobre las rejillas y a la nevera, mejor de un día para otro.

A la hora de servir, echamos la mermelada al gusto y a disfrutar.

Elena.



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