BIZCOCHO DE CALABACÍN Y LIMÓN

Bajan las temperaturas y automáticamente entro en modo otoño.


Me encanta encender el horno y que toda la casa huela de maravilla y ese calor que envuelve hogar.


Aprovechando el excedente de calabacín tenemos excusa para terminar Agosto por la puerta grande.



El calabacín le da una jugosidad buenísima (y no tiene sabor a calabacín 😁)

Feliz vuelta para quién vuelve a la rutina y felices vacaciones para quién se ponen ahora a disfrutar, por aquí aún nos queda mes y medio para disfrutar en familia 💚

INGREDIENTES:
  • 120 ml de buttermilk (100 ml de leche y 1 Cd de zumo de limón)
  • 260 gr de harina.
  • 175 gr de azúcar.
  • 2 cts de levadura en polvo de repostería.
  • 1/2 ct de sal.
  • 2 huevos.
  • 120 ml de aceite suave de girasol.
  • Ralladura de 1 limón.
  • 100 gr de calabacín rallado.
Glaseado:
  • 70 gr de azúcar glas.
  • 1 y 1/2 Cds de zumo de limón
PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 180ºC. Untamos de mantequilla el molde que vayamos a usar para hacer el bizcocho. Reservamos.

Si no tenemos buttermilk, podemos hacerlo nosotros mimos, en dos pasos. Echamos una cuchada de zumo de limón y 100 ml de leche. Dejamos reposar 15 minutos y veremos como empezarán a salir grumos. Reservamos.

Lavamos y rallamos el calabacín. Le quitamos la humedad con un papel absorbente. Reservamos.

En una fuente amplia vertemos la harina tamizada, el azúcar, la levadura y la sal. Lo mezclamos todo bien con una cuchara y hacemos un hueco en el centro de la fuente.

En otro bol batimos los huevos con un tenedor y añadimos el buttermilk, el aceite y la ralladura de limón. Mezclamos todo bien hasta que quede una crema homogénea y añadimos el calabacín rallado. Mezclamos de nuevo.

Añadimos la crema que acabamos de hacer con la mezcla de ingredientes secos. Vertemos la crema poco a poco en el centro de la fuente y vamos mezclando con una espátula en movimientos envolventes de manera suave hasta crear de nuevo una mezcla homogénea.

Vertemos la masa al molde y horneamos durante 45 minutos aproximadamente. Sabremos que está hecho cuando al pincharlo sale limpio.

Sacamos y dejamos que repose 5 minutos. Desmoldamos y dejamos que enfríe del todo encima de unas rejillas.

Glaseado:
Mezclamos el azúcar glas con el zumo de limón. La mezcla debe ser bastante densa y debe caer lentamente de una cuchara.

Verterlo por encima del bizcocho poco a poco usando una cuchara antes de que el bizcocho se enfríe.

Dejamos que el glaseado se solidifique antes de servirlo.

Si queréis doblar cantidades pues como veis para mí fue bastante justo pero tampoco nos gusta con demasiado glaseado.

Elena.










Comentarios